Esas instalaciones se situarán en el edificio que actualmente ocupa la oficina de Turismo, que pasará a ubicarse en el Castillo de Utrera. 

La comisión ha aprobado el informe favorable de urbanismo para dotar de accesibilidad al edificio para poder darle uso a la planta alta que se encuentra en desuso en estos momento debido a las barreras arquitectónicas.

La delegada de Turismo, María del Carmen Cabra, ha explicado que “la obra de adaptación será mínima y de coste cero para el Ayuntamiento, ya que el proyecto está subvencionado por el Grupo de Desarrollo Rural de la Comarca del Bajo Guadalquivir”. “Vamos respetar la estética del antiguo bar Limones, la barra de azulejería permanecerá intacta, la obra sólo afectará a la accesibilidad del edificio para poder dar uso a la planta superior”. En cuanto a la futura ubicación de la oficina de Turismo se está valorando cuál es la mejor ubicación, el Castillo de Utrera se plantea como la opción más apropiada.

Para adaptar el acceso a discapacitados al inmueble se ampliará el acerado perteneciente a la fachada principal de la calle San Fernando. En planta baja se habilitará un ascensor en la escalera y se amplía el aseo existente para dotarlo de una zona de ducha. En cuanto a la planta primera, se dota de baño accesible y cocina, además de nuevo mobiliario para adaptarlo al nuevo uso.

“Desde que llegamos al Ayuntamiento hemos establecido relación con las diferentes asociaciones de peregrinos. Estos contactos ha aumentado el número de peregrinos que llegan a nuestra ciudad por lo que dotar a Utrera de unas instalaciones de este tipo permitirán a los peregrinos a parar y descansar o pernoctar. Tener un centro recepción hace que Utrera sea una parada en las guías del camino de Santiago”, ha declarado el alcalde de Utrera, José María Villalobos.