Esta campaña está enmarcada en el programa “Utrera ante las Drogas” con el objetivo de sensibilizar sobre el consumo excesivo entre nuestra población más joven de bebidas energéticas.

La campaña va destinada especialmente a adolescentes, principal es consumidores de bebidas energéticas, y como público secundario a sus padres, ya que es vital que éstos conozcan los peligros del consumo de este tipo de bebidas y conciencien a sus hijos sobre ello. La nueva fase de la campaña “Bebidas energéticas, auténticas bombas para la salud”, que ya comenzó el curso pasado, consiste en un video que será especialmente difundido en redes sociales, medios preferidos por jóvenes y adolescentes. A lo largo del verano está prevista la colocación de pancartas y lonas en puntos estratégicos de Utrera.

Con esta campaña queremos informar y aconsejar a familias y adolescentes de los riesgos reales de las bebidas energéticas y eliminar todos los mitos que se les han ido atribuyendo. “Es importante que las familias comprendan que este tipo de bebidas son igual de peligrosas que las alcohólicas y que cualquier otra sustancia tóxica, deben hablar con sus hijos y dejarles claro los efectos negativos que comportan para su salud” ha manifestado durante la presentación de la campaña el alcalde de Utrera, José María Villalobos.

La campaña contra el consumo de bebidas energéticas comenzó el curso pasado con la elaboración de un flayer informativo que se envió a todos los hogares de Utrera, Guadalema, Pinzón y Trajano. También se colocó cartelería en centros escolares y zonas de concentración juvenil. Además, el folleto se entregó en mano a las familias del alumnado de secundaria durante la recogidas de las notas. Durante este curso escolar se ha informado en los centros de educación primaria sobre los riesgos y peligros de este tipo de consumo y, a través de las AMPAS, se han realizado sesiones informativas para las familias.

Los profesionales de la salud y el personal experto en drogodependencias y adicciones están preocupados por el aumento del consumo y la disminución de la edad a la que se comienza a consumir. En los últimos años beber estas latas se ha convertido en  una moda novedosa que ya es en un problema de salud pública. “Nuestros niños y adolescentes, consumen bebidas energéticas a cualquier hora y en cualquier sitio, comenzando a las 8 de la mañana camino del instituto” ha explicado Violeta Fernandez, delegada de educación y juventud. Estas bebidas. al igual que otras drogas generan dependencia social y psicológica, “es muy peligroso para los más jóvenes el matiz de integrador social que han adquirido porque ellos no perciben que una bebida que piden adquirir en cualquier tienda a precio muy bajo pueda ser peligrosa para su salud” ha puntualizado la delegada.

Debido a las altas dosis que tienen de azúcar y cafeína estas bebidas crean adicción y conllevan muchos riesgos para la salud, cada lata contiene la misma cantidad de cafeína que cuatro latas de refrescos o cuatro tazas de café filtrados y unas veinte cucharadas de azúcar. Es importante dar información a los padres sobre los riesgos que conlleva para los niños. Estas bebidas se comercializan dirigidas especialmente a los más jóvenes, pasando desapercibidas para los adultos, que suelen confundirlas con bebidas isotónicas o para deportistas, el término bebida energética es un invento del marketing para vender un producto que lo que hace es alterar el estado nervioso, no aumentara la energía. Estas bebidas encierran peligros de carácter muy grave: son una bomba de cafeína, un niño que las beba se pondrá nervioso, tendrá problemas de concentración, padecerá de insomnio y todo eso se traduce en fracaso escolar. También puede ocasionar diabetes e hipertensión arterial, problemas dentales, obesidad y empeoramiento de otras patologías base como el asma o enfermedades cardíacas.