La Pasarela Flamenca Tío Pepe Jerez ha clausurado su 19ª edición, reafirmándose como un escaparate imprescindible dentro del mundo de la moda flamenca. Durante cuatro días, las Bodegas González Byass han acogido un encuentro en el que la creatividad, la tradición y la pasión por el traje de flamenca han sido los protagonistas. Entre la programación, que ha reunido a más de 50 diseñadores, han estado presentes cinco utrereños, que presentaron sus colecciones el pasado domingo, 25 de enero, a las 18 horas.
En esta edición, el Ayuntamiento de Utrera, desde la delegación de Comercio, ha vuelto a formar parte como patrocinador, siendo el único consistorio presente de fuera de la provincia de Cádiz. José María Méndez Lara, delegado de Comercio, ha señalado que “de esta manera, promovemos la marca Utrera fuera del municipio y, a su vez, el talento de los diseñadores utreranos, que forman parte del gran número de artistas con los que cuenta la localidad”.
En este evento, el ayuntamiento ha contado con un stand de 16 metros cuadrados, en la zona expositiva, en el que se han mostrado durante las cuatro jornadas, las creaciones de los diseñadores que han participado en el desfile. Añil, Alejandro Postigo, DFlamenca, Belén Angulo y Consolación Delgado han sido las marcas encargadas de presentar sus colecciones y apuestas para este 2026, y de darle vida a una pasarela que ha llevado el nombre de Utrera a Jerez.
Una flamenca innovadora y femenina
El desfile colectivo del Ayuntamiento de Utrera mostró desde la flamenca más canónica hasta apuestas debutantes. Alejandro Postigo fue el encargado de abrir el bloque, con una propuesta de ocho trajes de flamenca rompedores y vivos, en los que se mezclan tejidos y estampados de manera sorprendentemente efectiva.
Con “Soberbia” se presentó Consolación Delgado, apostando por trajes estructurados, en los que la silueta de la mujer se encaja entre hombreras y espaldas al descubierto. Todo en una paleta de colores del rosa al rojo, femeninos y con personalidad.
“A mi manera” de Belén Angulo, una declaración de identidad inspirada en María Jiménez, jugó con volúmenes y lunares como lenguaje de carácter. Por su parte, DFlamenca apostó por una serie de trajes de combinaciones, contrastes y detalles. Los flecos y los volantes adornan sus composiciones, que se decantan por telas sin estampados.
Añil presentó “Iris”, una colección luminosa pensada para la mujer que transforma cada paso en un gesto de presencia; tejidos que brillan, lunares en movimiento y estampados florales que dialogaron con la tradición.