El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, ha presentado hoy en rueda de prensa el proyecto de reurbanización de la antigua Plaza de Toros del Arrecife, una actuación que permitirá la construcción de un aparcamiento subterráneo, una plaza pública ajardinada y una parcela con capacidad para albergar hasta 26 viviendas.

La actuación se desarrolla en el ámbito del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) del Sector UE-16, lugar en el que se asentaba el histórico Coso del Arrecife, inaugurado en 1895 y derribado definitivamente en 2002.

El alcalde ha recordado que el origen de esta actuación se remonta a la aprobación del PGOU de 2002, cuando el entonces gobierno socialista modificó la calificación urbanística de la parcela, de 6.000 metros cuadrados, pasando de uso dotacional de equipamiento a uso residencial-terciario. Según ha explicado, el Ayuntamiento suscribió entonces un convenio con el promotor que contemplaba la construcción de 48 viviendas, «una cifra que no era posible materializar en este solar, cuya capacidad máxima es de 26 viviendas, por lo que se compensaba al promotor con suelo en la zona de El Naranjal del Castillo para edificar el resto».

Veinticuatro años después, ninguna de estas actuaciones había llegado a ejecutarse. Ha sido el Gobierno municipal de Francisco Jiménez el que ha impulsado definitivamente este proyecto, una intervención que, en palabras del alcalde, «mejorará de manera notable todo el entorno, dará respuesta a la falta de estacionamiento, dotará a una zona con una elevada densidad de viviendas de un nuevo espacio de convivencia y esparcimiento y, además, permitirá la construcción de nuevas viviendas».

La ejecución de esta actuación supondrá también la revalorización de un ámbito que, en la actualidad, presenta un importante grado de degradación urbana, transformándolo en un espacio más accesible, funcional e integrado en la ciudad.

El solar estaba en manos privadas y cambia de propietario con los años, siendo los últimos la familia Sánchez-Noriega. En este sentido, el alcalde ha querido destacar “que han vendido al Ayuntamiento de Utrera la parcela sin obtener ningún beneficio económico, ni siquiera las parcelas que estaban dentro del convenio en el Naranjal del Castillo. Como alcalde creo que esto es algo para poner en valor y para estar agradecidos”.

Una inversión de casi 4 millones de euros

El precio de compra ha sido 280.000 euros, a los que se suma el coste del proyecto en algo más de 100.000 euros. En la actualidad, la cantidad disponible para la ejecución de las obras es de 1,5 millones de euros. Está prevista la ejecución por fases por un importe total al finalizar toda la obra de en torno a 4 millones de euros.

Con esta inversión prevista, el proyecto persigue dotar a esta zona de nuevos servicios y espacios públicos, mejorando tanto la movilidad como la calidad urbana de este enclave.

En este sentido, en la ejecución de las obras se trabajará de manera conjunta sobre el subsuelo y la superficie. En el nivel inferior se construirá un aparcamiento subterráneo con una superficie útil aproximada de 3.150 m², diseñado para responder a las necesidades de estacionamiento del entorno.

El aparcamiento dispondrá de 103 plazas de uso general, 3 plazas adaptadas para personas con movilidad reducida, 3 plazas equipadas con puntos de recarga para vehículos eléctricos, 12 plazas para motocicletas, además de espacios específicos para bicicletas y patinetes.

Una nueva plaza para el disfrute ciudadano

Sobre la cubierta del aparcamiento subterráneo se creará una amplia plaza pública ajardinada concebida como un espacio de convivencia, paseo y descanso. El proyecto contempla la incorporación de amplias zonas verdes, recorridos peatonales accesibles, áreas de estancia, espacios de juego, mobiliario urbano, pérgolas, cubiertas textiles para generar sombra y patios ingleses ajardinados que permitirán la entrada de luz natural al aparcamiento.

La ordenación del espacio se adapta a la topografía existente mediante diferentes plataformas y niveles, integrándose de forma natural en el entorno urbano. Asimismo, se combinarán pavimentos drenantes, superficies vegetales y zonas de sombra para crear un espacio confortable y funcional durante todo el año, adaptado a las condiciones climáticas de Utrera.

Integración con la ciudad

Además de la nueva plaza pública y del aparcamiento subterráneo, el proyecto incluye la urbanización de todos los espacios linderos para garantizar una perfecta conexión con la ciudad consolidada. Para ello, se adecuarán los accesos desde la avenida San Juan Bosco, la calle Curro Guillén y la calle La Palma, con el fin de mejorar la continuidad de los itinerarios peatonales, los accesos rodados, los pasos de peatones, las rampas y las zonas ajardinadas perimetrales.

De este modo, la nueva plaza no se concibe como un espacio aislado, sino como una prolongación natural del espacio público existente, favoreciendo la conexión entre los distintos barrios y generando un nuevo punto de encuentro para la ciudadanía.

Finalmente, en cuanto al uso residencial, se podrán edificar hasta un total de 26 viviendas con tres plantas (bajo+2).