Durante este mes se ha realizado la primera fase de las obras para la remodelación que se va a llevar a cabo en el cementerio. 

La primera actuación que se ha llevado a cabo ha sido la demolición de los nichos anexos a la capilla para poder proceder a la restauración de ésta. “Estos nichos eran los más antiguos del cementerio y ya se había cumplido el plazo de concesión. Hace unos años se procedió al traslado de los restos que yacían en estos nichos a la zona nueva del cementerio”  ha explicado el delegado de Presidencia, José Manuel Doblado Lara.

Durante estas obras se ha utilizado como zona de acopio para el material de desecho el terreno colindante al cementerio, contando con todos los permisos necesarios, por la imposibilidad de que los camiones pudieran entrar hasta la zona de la capilla. Estas zonas de acopio están reguladas y su función es designar un punto donde se deposita todo el escombro que produce una obra para su posterior recogida y traslado a zonas habilitadas especialmente para ello. “Estamos reciclando todos los ladrillos posible para volver a utilizarlos en futuras intervenciones, tanto en el cementerio como en cualquier obra municipal, donde sean necesario”

La restauración de la capilla del cementerio comenzará con el arreglo de los techos y la reparación de grietas de los paramentos. “Además se va a recuperar la zona delantera que tenía poco espacio y se facilita el acceso del coche fúnebre por la puerta de vehículos, actualmente tiene que entrar por la puerta delantera con mucha dificultad” ha explicado el Delegado. Se pretende recuperar y poner en valor la capilla, que lleva cerrada demasiado tiempo. Este pequeño templo fue construido a finales del siglo XVII y formaba parte del monasterio franciscano que se ubicaba en aquella zona de Utrera. Esta capilla tenía un uso domestico, dedicada al culto diario por parte de los monjes. La capilla es de nave única con tres bóvedas cañón, en una de ellas se ubicó el retablo, con lunetas y arcos fajones. LA fachada es de líneas simples y elegantes y destaca en ella la espadaña con su campana. En su interior hay un retablo del siglo XIX colocado por el alcalde de Utrera Clemente de la Cuadra quien también trasladó allí al Cristo de la Misericordia, talla de gran devoción en Utrera y que en la actualidad se encuentra en la Iglesia de Santiago el Mayor.

Jardín de las Cenizas

Otra de las actuaciones de relevancia que se van a llevar a cabo en el Cementerio Municipal de Utrera es la creación del Jardín de las Cenizas, un lugar diseñado especialmente para depositar las cenizas de los seres queridos que han sido incinerados. Ya han comenzado las obras que llevarán agua desde el pozo a una de las zonas más antiguas del cementerio y que servirá para dotar de riego a la nueva zona verde que albergará el Jardín de las Cenizas.
El Ayuntamiento de Utrera recomiendan que las cenizas se depositen en el cementerio ya que, además de ser un entorno natural, dispone de las instalaciones necesarias y más adecuadas para esta finalidad, hecho que ayuda a preservar el medioambiente.

“Se ha concebido como un lugar de descanso o de reflexión dentro del propio cementerio. Es importante que nuestra familia o que nosotros mismos podamos decidir qué queremos hacer con nuestros restos”, ha señalado José María Villalobos, alcalde de Utrera, quien ha valorado que es “importante” que el Ayuntamiento de Utrera esté pendiente de las nuevas tendencias y preferencias de los ciudadanos para que “cada vez se tengan mejores instalaciones”. Seguimos trabajando en la ampliación y modernización del cementerio municipal, con proyectos de ampliación de la zona de nichos y de un nuevo crematorio.