Esta mañana se ha aprobado una moción corporativa en el pleno ordinario de febrero en la que se expresa la postura negativa del Ayuntamiento a la instalación de una gasolinera en el aparcamiento del Súper Carmela.

Los tres grupos municipales han votado a favor de esta moción en la que se propone que el Ayuntamiento de Utrera utilice todos los recursos y argumentos legales a su alcance para no autorizar la instalación de esta gasolinera en el aparcamiento del Súper Carmela, en la avenida de Portugal. Asimismo, se pide a la Junta de Andalucía y al Gobierno de España modificar la normativa que autoriza estas instalaciones de carburantes, para que se garantice la seguridad y la calidad de vida de los vecinos.

Igualmente, se pide a la Junta de Andalucía, y en concreto al Servicio de Salud de la Delegación Territorial de Salud y Familias, a que en el ámbito de sus competencias en el procedimiento de Valoración del Impacto sobre la Salud, se informe este proyecto teniendo en cuenta el rechazo al mismo por parte de la Corporación en Pleno, el rechazo social y los riesgos para la salud recogidos en la presente moción.

La exposición de motivos recoge lo siguiente:

Todos queremos que Utrera, sea un modelo de ciudad sostenible, verde, respetuosa con el medio ambiente y que ofrezca a sus habitantes calidad de vida, sin poner en riesgo su salud y su seguridad. Que seamos un pueblo comprometido al que cada día sean más las personas que se animen a venir vivir.

Desde el momento que los vecinos son conocedores de que se quiere instalar una gasolinera, nos trasladan su profundo malestar y oposición ante este hecho, por lo que decidimos recoger firmas para evitar que esto se convierta en un hecho consumado.

La principal obligación de este Ayuntamiento es velar por la salud de su población. Que esto se ubique en una zona con tres institutos, una guardería, un parque, la mayor zona de juegos infantiles de toda Utrera, piscina municipal, centro de mayores, un polideportivo y el Paseo de Consolación, con el trasiego de personas que tiene durante todo el día; de tratarse de una zona rodeada por una gran cantad de viviendas; supone un riesgo importante para la salud que debe ser tenido en consideración.

Diversos estudios consideran entre 100 y 250 metros la distancia mínima a la que tene que estar las gasolineras de zonas residenciales, ya que está demostrado su efecto nocivo sobre las personas, especialmente ancianos y niños. El instituto Nacional de seguridad e Higiene en el trabajo y la OMS califican el benceno como cancerígeno. Una estación de servicio provoca que la concentración de compuestos orgánicos volátiles como el benceno, tolueno y xilenos aumenten a niveles altos en sus inmediaciones. Parece ser que estas sustancias son unas de las principales causas de cáncer de pulmón.

Y es que una gasolinera es una instalación altamente contaminante por sustancias líquidas, con posibles vertidos y filtraciones a las aguas subterráneas; gaseosas: por los gases procedentes de la combustión (CO2, CO, etc.) y los vapores de gasolinas durante las cargas y descargas; y sólidas: mediante partículas suspendidas. Tenemos que tener en cuenta que la Avenida de Portugal soporta una gran acumulación de tráfico, un peligro más añadido.

No podemos olvidar que se trata de una gasolinera, sin personal, que el buen funcionamiento y respeto a las normas de seguridad se trasladan al buen uso que se haga de la misma por parte de la responsabilidad del usuario.

Su implantación solo contribuirá al aumento de la contaminación, la saturación del tráfico, la pérdida de aparcamientos y el aumento del ruido, además del temor de los vecinos ante un posible accidente. Este Ayuntamiento debe hacer primar los intereses generales de la población frente a los posibles beneficios económicos de intereses privados que, además, en este caso ni siquiera está generando empleo en la población.